Descubriendo Steam (Parte 2): La Red Social de videojuegos

Hablaba ayer sobre Steam como el gran mercado de videojuegos de PC que es. Una tienda donde podemos conseguir la mayoría de los títulos, siempre actualizados, y con épocas de irresistibles ofertas.

Steam como Red Social

Pero, lejos de quedarse en sólo un sistema de venta de videojuegos, Valve se ha esforzado en que nos sintamos parte activa de una comunidad. ¿A quién no le gusta saber cuándo un amigo se ha conectado o a qué juego está jugando? ¿Y qué me decís de la facilidad para unirte a él en una partida en curso con sólo un clic y hablar mediante voz o texto aunque estemos en juegos diferentes?

Grupos de interés, charlas en grupo, invitaciones, regalos entre amigos, eventos, listas de deseados que cualquiera puede ver, logros, medallas… todo está pensado para que nos sintamos a gusto cada vez que entramos en Steam.

Y si uno entra en su perfil, verá como le recuerda poderosamente al muro de cualquier otra Red Social. Sabremos a qué están jugando nuestros amigos, qué opiniones o capturas de pantalla comparten, qué juegos han comprado (lógicamente con un enlace para que podamos hacer nosotros lo mismo). Y por supuesto, podremos comentar o dar me gusta (como si estuviéramos en Facebook) a cualquier actividad que veamos.

Aquí, saludando a un amigo que está intentando sobrevivir al apocalipsis zombie

Pero esto no se queda aquí, ya que como decía en la primera parte de este post, la comunidad de jugadores siempre ha sido muy activa en PC. Así que, ¿por qué limitarnos a jugar a los juegos pudiéndolos tunear a nuestro gusto? Los mods han existido desde los principios del juego en ordenadores. Los usuarios interesados en la programación modificaban los juegos añadiendo nuevos niveles, o cambiando características para hacerlos más interesantes. Valve, que no es ajena a este hecho diferencial del jugador PCero, ha creado una herramienta que nos facilita enormemente poder descargar estas modificaciones. Hablo de Workshop, donde se nos permite bucear dentro de la ficha de cada juego los mods que están disponibles, clasificarlos por temática o por popularidad. Esto ha contribuido a que muchos usuarios reacios hasta hace poco de descargar estas modificaciones por temor a dejar inutilizado el juego, no duden en probarlas ahora gracias a lo fácil que resulta desinstalarlas.

Juegos como Skyrim o Portal 2 (de la propia Valve) disponen de miles de mods que alargan su vida casi infinitamente, y que en algunos casos lo cambian por completo (en el citado Skyirim hay mods que nos proponen emular a los protagonistas de Juego de Tronos o a los de El Señor de los anillos). Por supuesto, y no sé si lo había comentado antes, todas estas modificaciones son gratuitas, lo que contrasta con las videoconsolas, donde nos cobran por un traje para nuestro personaje o por un nuevo nivel.

Y siguiendo con el cuidado que Valve ha tenido siempre con los que se dedican a crear contenido, nace en 2012 Greenlight, una plataforma que nos permite votar aquellos proyectos de estudios independientes que nos interesan, para que terminen saliendo en Steam si hay la suficiente demanda. Aunque la idea no ha terminado de cuajar, resulta de lo más atractiva, ya que ha permitido que juegos que de otra manera no hubiesen visto la luz puedan beneficiarse de todas las ventajas que supone aparecer en la plataforma. Y es que el mercado de los juegos independientes, cada día más en auge, es uno de lo que más a gusto se encuentra aquí, lejos de los excesivos royalties que están obligados a pagar si quieren aparecer en las consolas, y con los beneficios en visibilidad que les ofrece Steam.

No son pocos los estudios que, tras publicar sus primeros y modestos títulos en la plataforma de Valve, han visto como gracias a las opiniones de los usuarios, sus carreras se veían impulsadas y están desarrollando para Xbox o Playstation.

Es una lástima que no termine de despegar Greenlight, ya que podría ser un buen espaldarazo para muchos títulos y pequeños estudios.

No es oro todo lo que reluce claro, y también hay quejas y aspectos que deberían mejorarse para que Steam fuese perfecto, o casi. Para empezar, no deja de ser un DRM (Digital Rights Management o sistema de gestión de derechos), un software que intenta poner control a lo que hacemos con el software que utilizamos y que, muchas veces, supone más un problema para el que compra legalmente que para el que piratea (ahí están los problemas que ha tenido Ubisoft con su DRM, que impedía acceder a los juegos a usuarios que los habían comprado por problemas en los servidores de la compañía), con todo lo que ello conlleva. Es decir, tan solo podemos jugar a los juegos en Steam, y no podemos prestarlos a nuestros amigos o jugarlos en un ordenador a no ser que dispongamos de una cuenta. Tampoco podremos venderlos, lo que ha provocado reclamaciones y alguna que otra demanda.

También ha habido quejas por la obligatoriedad de tenerlo instalado aunque compremos el juego en formato físico, o la dificultad para jugar desconectados de Internet aun disponiendo la plataforma de esta opción.

En mi humilde opinión, las ventajas superan con creces a las desventajas, y aunque me he encontrado más de una vez con alguno de los inconvenientes antes descritos, esos pequeños detalles con los que “tito Gabe” nos obsequia de vez en cuando hacen que uno se vaya convirtiendo poco a poco en un ferviente “talibán” de Steam.

El futuro de Steam

¿Qué podemos esperar de Steam en el futuro? Al principio del post hablaba sobre SteamOS y las Steam Machines, con las que Valve pretende asaltar el mercado de las videoconsolas. En mi opinión esto solo es un primer paso, y en un futuro no muy lejano Valve entrará en el mercado de los juegos para móvil. Ya dispone de una excelente aplicación para smartphones, desde la cual podemos comprar cualquier juego, ordenar a nuestro ordenador que lo descargue si está encendido, o chatear con nuestros amigos. Viendo esto, y con la gran subida que está experimentando el sector de los juegos para móvil, no parece difícil ver que más pronto que tarde Valve se lanzará también a conquistar este mercado, y ofrecerá este tipo de juegos, como ya ha hecho Amazon recientemente. También es previsible que diversifique su oferta con otro tipo de software para ordenador, algo que ya ha comenzado a hacer desde hace unos meses.

En cuanto a la propia Valve, lejos quedan ya los tiempos en que nos sorpendía con juegos que hacían vender ordenadores. Su último gran título, si dejamos el especial DOTA 2 a un lado, es Portal 2, que data de 2011, y no son pocos los que bromean con que Valve no sabe contar más allá del dos (sus grandes sagas como Half Life, Portal o Left 4 Dead tan solo tienen dos entregas).

Los fans seguimos esperando el tan rumoreado Half Life 3, más que nada por saber cómo termina una historia que comenzó hace ya más de 15 años, y por ver dónde queda aquella compañía que revolucionaba el sector de los videojuegos de PC con cada nuevo título.

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¿Llegará el día en que volvamos a manejar a Gordon Freeman?

Por cierto, un curioso detalle de hasta dónde llega el cuidado de Valve con sus usuarios. Uno, que es frikazo desde hace mucho ya, tiene en su poder el primer Half Life desde el día de su lanzamiento, allá por 1998, mucho antes de que naciera Steam, Cuál es mi sorpresa cuando el año pasado, recupero el CD original y, tras seguir los consejos de un amigo de introducir su código en Steam, pude incorporar el juego, todas sus expansiones, y varios títulos que aparecieron después utilizando su mismo motor gráfico, de forma totalmente gratuita. Detalles como este son los que hacen grande a una compañía, y crean una empatía con el usuario que pocas pueden conseguir.

Conclusión

Si has llegado hasta aquí, puede deberse a dos cosas. La primera opción es que seas usuario de Steam y hayas sentido curiosidad por ver qué explicaba. En este caso no habrás descubierto nada seguramente, y es posible que pienses que me haya dejado muchas cosas, lo que seguramente sea cierto (imposible descubrir todas las virtudes y defectos de Steam en tan pocas palabras).

La segunda es que no seas usuario de Steam, posiblemente ni siquiera supieses de su existencia, pero te haya interesado lo que he contado (minipunto para ti en este caso). Si es así, y aunque no te interesen los videojuegos, te recomiendo que des un vistazo a su web, mejor incluso, que te lo descargues en tu ordenador y te crees una cuenta. Que navegues por sus menús, por su tienda, por todo lo que envuelve a esta gran comunidad de jugadores, y descubras por qué muchos, entre los que me incluyo, la consideramos una Red Social a la altura de las más conocidas.

Quién sabe, igual al final nos acabamos encontrando por algún campo de batalla y nos tenemos que batir en duelo.

Tú, por si acaso, vigila tu espalda.

Posted by Marc Mora