Juegos de Guerra

NOTA: Este post se publicó por primera vez en Agosto de 2012 en 33bits, la página de videojuegos en la que escribía por aquella época, y que recientemente se integró dentro de Gamestribune, razón por la cual todos los artículos del blog desaparecieron. Es por ello que me decidí a coger el texto y subirlo de nuevo al blog de la Barber, en el que ya sabéis que nos gusta hablar de todo lo relacionado con cine, videojuegos, y entretenimiento digital en general (lo que se viene llamando frikerío, vamos).

Al revisitarlo me he dado cuenta de que algunas de las predicciones que se hacían por aquella época no se han visto cumplidas. Lo más sonado es que no se ha acabado haciendo el remake de la película, anunciado entonces para 2014, algo que todos los que la amamos agradecemos profundamente, pues se trata de un film muy de su tiempo, y no veo como podrían crear una nueva versión sin cambiar profundamente su argumento. Así pues, si observáis alguna paradoja temporal (fechas que ya han pasado, personas que han fallecido…) no, no estáis en el teseracto de Interstellar ni en el Delorean de Marty McFly, el post es de hace ya más de 3 años.

Este fue el primero de una serie de artículos que escríbí en aquella época para 33bits, y que seguramente vaya rescatando para este blog en el futuro. Espero que San Google me perdone por ello.

Para terminar esta intro, no puedo dejar de recomendar una serie que transcurre más o menos en los mismos años en que se rodó la película, y que habla sobre los pioneros de la informática. Me refiero a la estupenda Halt and Catch Fire, de la cual hablaba en esta anterior entrada.

Sin más, os dejo con el texto original:

JUEGOS DE GUERRA

La relación entre las películas y los videojuegos nunca ha sido todo lo buena que podría ser, al menos en su vertiente más cinematográfica. Que los exponentes más conocidos de este subgénero sean films como Super Mario Bros. o Street Fighter no habla nada bien del tema que nos ocupa. Sin embargo, en esta serie de artículos que hoy comenzamos vamos a intentar ver la parte positiva al asunto, mostrando casos en que la sinergia entre estos dos importantes sectores del mundo del entretenimiento ha dado buenos resultados. Tampoco vamos a olvidar, lógicamente, películas como las antes citadas u otras “genialidades” del calibre de Mortal Kombat, Tomb Raider o la obra del siempre polémico Uwe Boll.

En el otro lado de la balanza, el de las películas convertidas en videojuego, sí que podemos encontrar productos de más calidad, incluso auténticas obras maestras que han pasado a la historia de los videojuegos. Y, aunque aquí tampoco nos olvidaremos de la ingente cantidad de bazofia que ha poblado durante años las estanterías de los Centro Mail y Game, daremos preferencia a casos como el de Star Wars o Indiana Jones, con adaptaciones maravillosas como Caballeros de la Antigua República o Fate of Atlantis en su haber. Sin más, vamos con nuestro primer reportaje.

Y, para empezar, nada mejor que uno de los primeros ejemplos que se pudieron conocer de la relación entre un entonces casi desconocido sector, como eran los videojuegos en 1983, y el mundo del séptimo arte. Hablamos de Juegos de Guerra, que supuso para muchos, entre los que me incluyo, el primer acercamiento a algo que hasta apenas podíamos imaginar y que, años más tarde, iba a derivar en lo que hoy conocemos como Internet.

Antes de empezar, hay que advertir que no voy a tener piedad con el tema de los spoilers, así que si no habéis visto la película, cosa imperdonable teniendo en cuenta que es de hace casi 30 años, mejor dejad de leer y disfrutad de esta pequeña obra maestra de John Badham.

EL MUNDO EN 1983

En una época en que los ordenadores eran todavía unos grandes desconocidos solo al alcance de unos pocos privilegiados, una película nos intentaba hacer ver que cualquiera podía provocar desde su casa la III Guerra Mundial o, para ser más exactos y como reza la película, la “Guerra mundial termonuclear”.

Juegos de Guerra se benefició de haberse estrenado en una época en que el desconocimiento sobre todo lo que rodeaba a la informática y los ordenadores era muy grande, consiguiendo que nos creyéramos cosas que en realidad eran imposibles de hacer. Otro de los factores que ayudó a su éxito fue el hecho de aparecer en unos años de máxima tensión entre las dos mayores potencias armamentísticas del mundo, los Estados Unidos y la hoy desaparecida URSS. Estos dos países, entonces enfrascados en lo que se conocía como la Guerra Fría, disponían de una serie de misiles nucleares capaces de cruzar el océano e impactar directamente sobre ciudades enemigas provocando grandes bajas.

El miedo a que cualquier pequeño gesto pudiera interpretarse como una provocación y desencadenar una guerra que habría acabado seguramente con millones de vidas provocó la aparición de sistemas como el conocido DEFCON, abreviatura de DEFense CONdition (condición o estado de defensa) que avisaba del peligro de guerra y los dispositivos que debían activarse para evitar los ataques enemigos en cada uno de los cinco grados de los que disponía. Estos iban desde DEFCON 5, que señalaba el grado normal en tiempos de paz, hasta DEFCON 1, que debía activarse ante un inminente ataque a gran escala y que autorizaba el uso de armas de destrucción masiva. Afortunadamente, esta fase de alerta nunca ha debido utilizarse, llegándose como nivel máximo hasta DEFCON 2 durante la conocida crisis de los misiles de Cuba de 1962.

Con la caída del Muro de Berlín en 1989 y la posterior disolución de la URSS, se iniciaron una serie de medidas, como el Tratado de No Proliferación, destinadas a reducir el número de misiles y que ha llevado a la situación de hoy en día, donde el principal peligro en este sentido es la aparición de países como como Irán, Corea del Norte o la India intentando reunir su propio arsenal nuclear.

LA PELÍCULA

Bien, ahora que ya hemos situado un poco el contexto en que se encontraba el mundo en esa convulsa época, vamos a ir al asunto que nos ocupa. Juegos de Guerra fue una producción de la Metro Goldwyn Mayer, que encargó el guión a Lawrence Lasker (Proyecto X, Los fisgones, Despertares) y Walter F. Parkes (Men in black, La isla, Gladiator). El elegido para dirigirla fue John Badham, bastante conocido en la década de los 80 por otros conocidos films como Fiebre del sábado noche, El trueno azul o Cortocircuito. A pesar del éxito de la película, más de 74 millones de dólares de recaudación solo en EE.UU. partiendo de un presupuesto de 12 millones, Badham no consiguió labrarse una prolífica carrera en el mundo del cine y ha terminado dirigiendo episodios en multitud de series de televisión.

Para el reparto principal, se escogió a los jovencísimos Matthew Broderick en el papel de David y Ally Sheedy en el de Jennifer. Broderick protagonizó en esa época algunos grandes éxitos como Lady Halcón o Proyecto X, consiguiendo con su cara de niño que nunca ha roto un plato enamorar a miles de jovencitas y llenando multitud de carpetas escolares con su foto. En la década de los 90, tras dejar atrás su faceta de ídolo juvenil, protagoniza otros grandes éxitos como Godzilla o El inspector Gadget, y pone voz a Simba en la genial El rey León. Más recientemente ha participado en Noche de fin de año, Los Productores o Un golpe de altura, mientras disfruta de su matrimonio con la también actriz Sarah-Jessica Parker.

Por su parte, Ally Sheedy no consiguió triunfar en el mundo del cine más allá de algún otro gran éxito de la época, como fueron las dos entregas de Cortocircuito, y ha terminado trabajando en el mundo de la televisión apareciendo en series como la reciente Kyle XY.

juegos de guerra

En los papeles secundarios es quizás donde la película destaca de sobremanera, con actores secundarios como Barry Corbin, el ex astronauta de la mítica Doctor en Alaska, o Dabney Coleman, conocido actor secundario en multitud de series y telefilms y al que recientemente hemos podido ver en la magnífica Boardwalk Empire.

Por último, pero no menos importante, tenemos a John Wood, que nos brinda una excelente interpretación como el profesor Stephen Falken. Wood tiene en su haber papelees en películas como La rosa púrpura del Cairo, Lady Halcón o más recientemente Chocolat, y acumuló una dilatada carrera en el mundo del teatro, ganando un premio Tony en 1975. Fallecido en 2011 a los 81 años, su carrera ha quedado asociada para muchos a su papel en esta película.

La historia comienza con un simulacro de ataque a gran escala por parte de la Unión Soviética al que deben responder los americanos. Los oficiales al cargo de uno de los silos nucleares deben introducir los códigos de lanzamiento y girar la llave que lanzará los misiles, pero a la hora de la verdad uno de los dos no tiene el valor suficiente y no es capaz de tomar tal decisión ya que, al igual que el espectador, desconoce que tan solo se trata de un simulacro. Este hecho, que consigue meternos dentro de la tensión propia de la época, hace que el departamento de defensa tome la decisión de dejar esta complicada tarea en manos de los ordenadores, incapaces de dudar. El encargado de centralizar todo ese proceso es el W.O.P.R, siglas de War Operations Plan Response o “Respuesta al Plan de Operaciones de Guerra”. Como curiosidad, me gustaria añadir que el nombre real del ordenador que había en las instalaciones reales del NORAD era B.U.R.G.R, de ahí la gracia del nombre utilizado para la película.

David, nuestro protagonista, es un joven con grandes habilidades para la informática y la electrónica, cosa que utiliza habitualmente para su propio beneficio subiendo sus notas escolares o consiguiendo llamadas gratis por teléfono. Mientras intenta conectar su ordenador a una compañía de videojuegos para así poder acceder a sus juegos aún no comercializados, David accede por error al W.O.P.R por una puerta trasera que dejó su programador, Stephen Falken.

Creyendo que tan solo se trata de un juego, David activa la llamada “guerra mundial termonuclear”, eligiendo al bando ruso, y lanzando una serie de misiles sobre suelo americano. La alerta de desata en el NORAD, pues piensan que el ataque es real, y deciden activar las contramedidas hasta declarar finalmente DEFCON 1.

A partir de ahí, nuestro protagonista, acompañado de su amiga Jennifer, ha de intentar convencer a los militares e informáticos del ejército estadounidense, que descubren que ha sido él quien ha iniciado el proceso, de que aquel ataque no es real, y que tan solo se trata de una simulación. Para ello, no le queda más remedio que ir a buscar al profesor Falken, a quien creíamos muerto, y al que en realidad solo se le había dado una identidad secreta por sus altos conocimientos del sistema de defensa norteamericano.

Falken vive aislado del mundo en una isla prácticamente desierta, y aunque en un primer momento rechaza ayudarle, finalmente accede ante el entusiasmo del joven por intentar salvar al mundo de la catástrofe nuclear. Así, decide acudir a la sede del NORAD, que en ese momento se encuentra ya cerrando sus puertas de cara al supuesto ataque soviético que se avecina.

escena de juegos de guerra

Utilizando su habilidad para piratear ordenadores, y ante el inicial escepticismo de los oficiales del ejército estadounidense, David consigue que Joshua (nombre que lleva el ordenador en honor al fallecido hijo de Falken) juegue contra sí mismo y aprenda la pequeña gran lección que nos da la película y es que al final de todo, tanta potencia armamentística no tiene que servir necesariamente para conseguir la victoria. “Extraño juego. El único movimiento para ganar es no jugar”. Es la frase que pronuncia el ordenador tras acabar su partida sin que haya habido victoria por parte de ninguno de los dos contendientes, y con la que pone fin a su objetivo de ganar.

La película consigue mantenernos en vilo mediante un ritmo trepidante a lo largo de las casi dos horas que dura, y todo ello a pesar de que muchas de sus escenas transcurren en el escenario que simula la base de operaciones del NORAD. Este escenario, a falta de poder ser recreado tal y como era en realidad a causa del secretismo que rodeaba a las instalaciones, fue el más caro de la historia del cine en su momento, costando más de un millón de dólares. Lo curioso vino años más tarde, cuando al saber cómo era el escenario real que se intentó simular pudo observarse que era mucho más simple de lo que se pensaba. A veces, la realidad no supera a la ficción.

CURIOSIDADES

Entre las curiosidades que rodean a la película, podemos destacar el hecho de que Matthew Broderick tuvo en su casa durante varios meses las recreativas de Galaxian y Galaga, con las que tenía que familiarizarse para las escenas en las que aparece jugando a ellas. Ardua tarea sin duda para el bueno de Matthew, tener dos recreativas en casa a su entera disposición tuvo que ser un gran sacrificio para él. Diferente fue su interacción con los ordenadores que aparecen en el film, ya que estaban programados de tal manera que tan solo había que pulsar las teclas aleatoriamente para que fueran apareciendo en pantalla los comandos necesarios para las escenas de la película.

El IMSAI 8080, el ordenador que posee David y con el que consigue casi acabar con la paz mundial era ya bastante anticuado en el año 1983. Se trataba de un clon del Altair 8080, aparecido en 1977 y cuyo procesador, el 8080 desarrollado por Intel, corría a la friolera de 2 MHz. Utilizaba disquetes de 8 pulgadas y su sistema operativo era el CP/M, que durante varios años estuvo en disputa con el popular MS-DOS por hacerse con la hegemonía de los ordenadores personales. Años más tarde derivaría en el llamado DOS Plus y finalmente en el DR-DOS, un sistema operativo muy similar al creado por Microsoft. De hecho, algunas fuentes aseguran que Gary Kildall, creador de CP/M, fue el verdadero artífice de los dos sistemas operativos, ya que según parece, Tim Paterson copió las ideas de CP/M para implementarlas en QDOS, el sistema operativo que se más tarde se convertiría en MS-DOS tras su venta a Bill Gates. Para conocer más sobre el tema, recomiendo la película Piratas de Silicon Valley, donde se explican los inicios de Gates en el mundo de la informática y en la que se hace una breve referencia a este capítulo.

El ordenador se conectaba telefónicamente mediante un módem de acoplamiento acústico, un aparato ya rudimentario en la época y que permitía una velocidad de transferencia de 300 baudios, muy escasa ya entonces. Su funcionamiento era simple, únicamente había que acercar el teléfono al módem, que disponía de dos huecos donde meter los auriculares, y este se encargaba de convertir los sonidos en datos y viceversa. La técnica que utiliza David en la película, y que consiste en ir haciendo llamadas a una serie de números de teléfono automáticamente hasta encontrar alguno que dispusiera de módem y así poder acceder a otro ordenador, era bastante popular en la época, y tenía el nombre de war dialing. Esta técnica hoy en día ya no tiene sentido, ya que los ordenadores no se conectan entre si directamente sino que lo hacen a través de un proveedor de internet.

Del IMSAI 8080 se fabricaron menos de 20.000 unidades y su valor actual se cree que podría ser de unos 25.000 dólares.

OTRAS OBRAS

En 2008, una supuesta secuela bajo el título de Juegos de guerra 2 (Wargames: The dead code) apareció directamente en el mercado del video, mostrándonos una historia que prácticamente no guarda relación alguna con la película que nos ocupa. Un film que se aprovecha de su título, pasando sin pena ni gloria y que tan solo debe verse a modo de curiosidad.

portada juegos de guerra 2

Por otra parte, parece que en 2014 va a estrenarse un remake de la película original. Esta revisión correría a cargo de Seth Gordon, que ha dirigido episodios de series como The Office o Modern Family y cuyos trabajos más destacables en el mundo del cine son las notables Como acabar con tu jefe o, y esto quizás nos dé alguna esperanza sobre cómo puede acabar el asunto, The King of Kong. El documental que narra la obsesión de Billy Mitchell y Steve Wiebe, dos de los mejores jugadores de Donkey Kong, por superar el récord de puntuación de la mítica recreativa de Nintendo, es una película muy interesante que aporta una visión adulta sobre el mundo de los videojuegos y que recomiendo a todo jugón que se precie.

También podemos destacar el libro escrito en 1983 por David Bischoff, escritor estadounidense especializado en novelas basadas en películas y series de televisión. Entre sus obras destacan libros pertenecientes a sagas tan conocidas como Aliens, Farscape, Gremlins o SeaQuest. Además, ha trabajado como guionista en Star Trek: The next generation o Dinosaucers, serie de animación que pudimos ver, al menos en la televisión catalana, bajo el nombre de Els Dinos. Bischoff también ha escrito novelas originales y varios relatos cortos.

La novela, editada por Bruguera, es muy difícil de encontrar hoy en día, y si os interesa leerla, no os quedará más remedio que recurrir a las habituales “vías alternativas”.

VIDEOJUEGOS

Un año después del estreno de la película Coleco creó el videojuego homónimo, aparecido inicialmente para su consola Coleco Vision, y que más tarde sería porteado para la familia de ordenadores Atari de 8 bits y Commodore 64. Curiosamente, en este juego solo podemos elegir el bando americano, cosas de la época, y su jugabilidad se asemeja a la del conocido Missile Command, en el que mediante un puntero que podemos mover por la pantalla debemos ir destruyendo los misiles soviéticos antes de que impacten en nuestro territorio.

juegos de guerra colecovision

En 1998, Blitz Interactive Studios, conocidos por sus juegos de franquicias como Bob Esponja, Bratz o Barbie, sacó al mercado Wargames: DEFCON 1, ligeramente inspirado en la película y que apareció para Playstation y PC. A pesar de tener las mismas misiones, se trata de dos juegos totalmente distintos, ya que en consola controlamos vehículos en un juego de acción táctica en tercera persona, mientras que la versión de PC es una RTS al más puro estilo Command and Conquer. Obtuvo excelentes críticas, especialmente la versión para la consola de Sony. Cabe destacar que el juego tuvo al mismísimo John Badham entre sus asesores, aunque no se trata de un producto licenciado.

Wargames: DEFCON 1

Sin embargo, si queremos vivir una experiencia lo más cercana posible a la de la película, la mejor opción es DEFCON, el videojuego creado en 2006 por los británicos de Introversion Software (Darwinia, Multiwinia) para PC y MAC. DEFCON nos propone, a través de una estética prácticamente calcada a la de los ordenadores del NORAD, la posibilidad de controlar a una de las seis facciones disponibles (América del Norte, América Latina, Europa, África, Rusia y Asia). Nuestro objetivo es provocar el máximo de daños posibles en nuestro rival, intentando asimismo evitar, en la medida de lo posible, sufrir bajas entre nuestra población. Para ello disponemos de una serie de unidades e instalaciones que debemos repartir por nuestro territorio mientras aún estamos en DEFCON 5, es decir, paz.

Defcon Steam PC

Tenemos a nuestra disposición radares, aeropuertos cargados de cazas y bombarderos, flotas de acorazados, portaaviones y submarinos y lo más importante: silos nucleares que serán los encargados tanto de defender nuestro espacio aéreo como de destruir las ciudades y objetivos enemigos. Muchos de estos recursos solo pueden utilizarse a partir de un determinado nivel. Las cabezas nucleares, por ejemplo, solo se pueden disparar cuando estemos en DEFCON 1 mientras que los cazas de reconocimiento y bombarderos pueden desplegarse ya a partir de DEFCON 3.

DEFCON basa su jugabilidad en la disposición táctica que hagamos de nuestros recursos antes del inicio de las hostilidades y la manera como los gestionemos una vez estas hayan empezado. Así, debemos administrar la cantidad limitada de unidades de las que disponemos, ya que de nada sirve disparar todos los misiles sobre una ciudad si resulta que después no tenemos los suficientes para atacar otros objetivos. A pesar de su aparente sencillez, el juego entraña un complejo sistema táctico, con multitud de opciones jugables y varios modos de juego.

Aunque dispone de un sencillo modo para un jugador, que básicamente sirve para ir cogiendo práctica, donde destaca realmente DEFCON es en el multijugador, en el que nos enfrentaremos a otros 5 rivales bien controlados por la máquina o por otros participantes humanos. Ahí reside la principal diversión del juego, ya que las constantes alianzas y traiciones que podemos ir creando, y que nos permiten compartir recursos como los radares, son totalmente efímeras. A fin de cuentas, solo puede haber un ganador. Los distintos canales de chat de los que disponemos (público, privado con otro jugador o con nuestros aliados) nos permitirán ir manejando los hilos a nuestro antojo. Claro que también podemos sufrir en nuestras carnes las alianzas de nuestros rivales, y ello desemboca en múltiples variantes y estratagemas. En este sentido, recuerda al conocido juego de mesa RISK, que no pocas risas y enfados ha provocado en el que os escribe. Al final de todo, nuestro objetivo es obtener la mayor puntuación posible, y para ello lo principal no es conseguir la victoria total sino intentar recibir el menor daño posible.

En el apartado técnico, DEFCON consigue plasmar exactamente lo que se propone. Sus sencillos gráficos transmiten esa sensación de estar en los años 80, con vivos colores y líneas representando a las distintas unidades. Tampoco es que se necesite mucho más, Introversion ha querido conseguir una estética lo más parecida posible a la del film y a fe que lo ha conseguido. De hecho, es inevitable no esbozar una sonrisa cuando una cabeza nuclear impacta en algún objetivo y un círculo blanco aparece en pantalla, o no quedarse embobado siguiendo la trayectoria que va dibujando un misil hacia su objetivo. La música, por su parte, no tiene nada que ver con la de la película, pero aporta un toque apocalíptico y desesperante que acompañan muy bien a la acción.

Muy recomendable si os gustó Juegos de Guerra, podéis adquirirlo por 9,99 euros en Steam. De todas maneras, el juego es habitual en bundles y en las frecuentes ofertas de la plataforma de Valve, por lo que es aconsejable esperar una rebaja y así adquirirlo a un precio más bajo. También me gustaría comentar que dispone de demo, así que, si aún estáis indecisos, ya tardáis en descargarla.

CONCLUSIÓN

Terminamos aquí este repaso a lo que supuso este Juegos de Guerra, un clásico del cine de acción juvenil de los 80. Una película que fascinó a toda una generación de jóvenes y que hizo que muchos de ellos se aficionasen a los ordenadores (a saber cuántos informáticos de hoy en día lo son gracias a este film). Aún hoy conserva un aura especial que nos traslada a una época en que el mundo vivía constantemente bajo la amenaza de la guerra nuclear y que afortunadamente parece ya olvidada. Una película sencilla, hecha de manera artesanal, sin grandes artificios, en la que nada destaca por encima de lo demás, pero en la que una serie de factores (guion, actores, dirección) consiguen crear un excelente conjunto que aún con el paso del tiempo consigue entretener como el primer día. La película obtuvo tres nominaciones a los Oscar (guión original, fotografía y sonido) y fue galardonada con varios premios Saturn.

Y mientras esperamos al remake que supuestamente tiene que dirigir Seth Gordon y que tendría que estrenarse en 2014, nada mejor que echar unas partidillas a DEFCON, donde quizás descubramos que, tal como decía Joshua, la única forma de ganar es no jugar.

¿O quizás prefiera una partida de ajedrez?

NOTA FINAL: También podéis leer esta entrada en catalán clicando en el enlace.