Stop Motion Studio, la mejor aplicación para crear vídeos en stop motion con el móvil

Cada vez está más claro que los móviles pueden sustituir a otros dispositivos como las cámaras o los ordenadores para realizar ciertas tareas, haciéndolas incluso de manera más sencilla. Ya os he hablado otras veces de aplicaciones como Quik, con la que podemos crear fantásticos vídeos con el smartphone, o de Recolive Multicam, que es capaz de convertir nuestro dispositivo móvil en un verdadero estudio de cine o televisión y hacer grabaciones multicámara mezclando en directo las distintas fuentes, pudiendo incluso retransmitir en directo a través de Facebook o Youtube.

Y aunque en la Barber somos fervientes defensores del 4K a 60fps, el 422, los 10bits y demás tecnicismos propios de cámaras profesionales (que no me quiten mi a7 III o mi GH5 que la lío), hoy quiero hablaros de una sencilla app para móvil o tablet con la que podréis crear espectaculares vídeos utilizando la ancestral técnica del stop motion, gracias a la cual hemos visto moverse en la gran pantalla a legendarios monstruos de la mano Ray Harryhausen (a él le debemos creaciones como la del cíclope de “Simbad y la princesa” o los míticos esqueletos vivientes de “Jason y los Argonautas”), y que incluso directores como Wes Anderson o Tim Burton siguen utilizando hoy en día.

Tras esta chapa cinematográfica que tanto me gusta dar de vez en cuando, vamos a lo que habéis venido, que es a conocer Stop Motion Studio, la fantástica aplicación para crear vídeos en Stop Motion disponible tanto para Android como para iOS, y que ofrece una versión gratuita con la que ya podremos comenzar a trabajar y crear nuestros vídeos. Eso sí, si de verdad os gusta, os recomiendo soltar los poco más de 5 euros que cuesta desbloquear todas las características de las que dispone, y de las que os hablaré a continuación.

Quiero comentar que también existe una versión para ordenador, disponible tanto en la tienda de aplicaciones Microsoft como en la de Apple, pero es bastante limitada, y todavía no ofrece todas las características que podemos encontrar en las versiones para móvil, por lo que la obviaré en este post.

Lo primero que nos encontramos cuando abrimos la app es la pantalla con los distintos proyectos que hemos creado, y que siempre podremos revisar y editar. Algo que nos irá perfecto para aquellos proyectos que requieran más tiempo, ya que el stop motion acostumbra a ser una técnica que requiere un buen número de horas de dedicación. Cualquier vídeo que dure más de un minuto estará compuesto de cientos de fotos, por lo que viene perfecto poder dejar el proyecto y retomarlo en otro momento. Incluso será posible exportarlo y pasarlo a otros dispositivos, y trabajar así entre varios componentes.

Otro de los apartados en los que Stop Motion Studio sorprende es en las grandes posibilidades de personalización a la hora de realizar las fotografías que compondrán cada uno de los frames de nuestra “película”. Y es que podremos controlar cualquier parámetro de la cámara del móvil de manera manual; foco, balance de blancos, exposición, zoom… todo ello podemos dejarlo a nuestro gusto para darle el toque personal a nuestra creación.

A la hora de realizar las tomas, el elemento clave de la aplicación es el que nos permite elegir cierto grado de transparencia entre el frame actual y el anterior, lo que nos permitirá controlar en todo momento la suavidad de la animación que estamos creando.

También podemos ajustar la velocidad del vídeo, lo que hará lógicamente que necesitemos más imágenes si lo ajustamos a 24 frames por segundo, o menos si vamos bajando esta velocidad. Lo mejor es que podemos ajustar este parámetro en cualquier momento y ver el resultado al instante, sin necesidad de renderizar ni de exportar el vídeo, para así decidir el grado de suavidad del que queremos dotar a la escena.

Claro que, si lo preferimos, podremos ahorrarnos trabajo gracias a la opción que nos permite poder elegir ciertos frames y duplicarlos, incluso en modo invertido, para recrear movimientos repetitivos grabándolos una única vez, al estilo de la animación de los años 30 (si habéis jugado al fabuloso Cuphead sabréis de lo que hablo).

Otra posibilidad sorprendente que Stop Motion Studio nos ofrece es la de poder utilizar una máscara que nos permite borrar una parte concreta de un frame y que la app utilice la del fotograma anterior o posterior. Es decir que, si por ejemplo se nos cuela una mano en la esquina de la toma, podemos borrarla y que en esa parte de la imagen se muestre lo que había en el fotograma anterior o posterior.

Tenemos incluso opciones como poder utilizar un segundo dispositivo conectado por wifi como cámara, lo que es ideal por ejemplo si disponemos de una tablet, permitiéndonos tener una mesa de control (la tablet) y una cámara (el móvil), para así no tener que estar tocando la pantalla del móvil con el que hacemos las fotos, a riesgo de moverlo o de que la toma nos quede movida.

Otras características presentes son más clásicas, como poder añadir transiciones, títulos de crédito, audio, textos o imágenes externas. Incluso si tenemos un vídeo grabado, la aplicación lo adaptará para que parezca que está creado utilizando la técnica del stop motion.

Y para rizar el rizo, podemos cambiar nuestro “decorado” gracias a la opción del chroma key, con la que podremos utilizar cualquier imagen de fondo gracias a otra técnica ancestral del mundo del cine como es la pantalla verde, tan actual hoy en día en el mundo del cine. E incluso, si utiizamos figuras de Lego a la hora de crear nuestras animaciones, podremos añadir expresiones faciales a los muñecos para hacerlo más realista y divertido.

A la hora de exportar el proyecto, podemos hacerlo a una resolución de hasta 4K (en la versión gratuita debemos limitarnos a 720p) y utilizar formatos adaptados a distintos medios (16:9, cuadrado, vertical e incluso relaciones de aspecto más cinematográficas como el 2.35:1 o el 1.85:1). Lo mejor de todo es que en cualquier momento podemos entrar en el proyecto y editarlo para adaptarlo al medio que más nos convenga. Si lo preferimos, podemos exportar las imágenes una por una, por si queremos editar en el ordenador, por ejemplo.

Sin duda, todas estas características lo convierten en una aplicación muy potente. Parece mentira que por tan solo 5 euros dispongamos de tantas características que con un ordenador serían muy complicada (y caras) de gestionar.

Y lo mejor de todo es poder aprovecharlo para que los más pequeños de casa aprendan algunas técnicas cinematográficas jugando con sus muñecos, mientras descubren como se hacen las “películas” y las animaciones que han visto en títulos como Pesadilla antes de Navidad o La Novia Cadáver.

Un ejemplo de vídeo realizado durante un par de mañanas con Stop Motion Studio