Como las grandes películas, las buenas historias merecen ser una trilogía. El Señor de los anillos, Regreso al Futuro, Indiana Jones (sí, solo hay tres películas)… Y la de Antonio Molero. Nuestro troll de Facebook favorito ya ha protagonizado dos posts en este blog de gran éxito, y que nos han reportado gran cantidad de visitas. Y como si de una franquicia se tratara, solo era cuestión de tiempo (y de que el trolazo de Antonio volviera por sus fueros), para que pudiésemos disfrutar de una nueva e sus emocionantes aventuras troleando páginas de Facebook.
Si lo recordáis, hace un tiempo ya os hablaba de su predilección por que el mundo conociese su enfrentamiento con los Hermanos Torres, y de como Facebook pasaba totalmente del tema y permitía que este personaje campase a sus anchas vertiendo opiniones que nada tenían que ver con la página donde las publicaba.
Pues bien parece que estas historias han llegado a los oídos de Antonio (o el SEO funciona muy bien y él ha hecho egosurfing), pues ayer recibíamos otra vez noticias suyas. En esta ocasión, parece que el Jon Snow de las Redes Sociales ha querido que la justicia y la libertad de expresión no solo lleguen a los restaurantes, y ha publicado su opinión en nuestra página de Facebook, la de la Barber. En esta ocasión, por desgracia, no nos ha deleitado con su habitual tocho sobre los hermanos Torres y bla bla bla, y se ha limitado a obsequiarnos con una bonita estrella de valoración, que dada la pequeña cantidad de opiniones que hay en la página, ha hecho bajar nuestra puntuación tres décimas de punto.

Lejos de conformase con esto, El Eliott Ness del Social Media se ha creado otro perfil (o tiene una amiga que opina como él) y que también nos ha puntuado con una estrella (con sus consiguientes tres décimas menos de valoración). Total, que de cinco estrellas que teníamos hemos bajado hasta tres.
Y como buena peli de intriga, la historia no sería buena si acabara aquí. Faltaba el giro de guión final, Darth Vader dicíéndole a Luke que es su padre, el teseracto de Interstellar, ese cliffhanger que nos dejase a todos con la boca abierta y con ganas de más. Así que, como los buenos malos de las pelis de los años 80, y cuando parecía que el bueno de Antonio ya lo había dicho todo, ha dado un último golpe de teatro, y ha ido a la página de Facebook de nuestros compañeros de NearbyMedia BCN a regalarles con sus dos perfiles sendas puntuaciones de una estrella.

El caso es que, como ya indicaba en los anteriores posts, con mi perfil personal no puedo ver estas opiniones, ya que me tiene bloqueado. Además, para rizar el rizo, Antonio ha bloqueado también a Eva, por lo que ella tampoco puede ver sus opiniones. Es decir, que como Barber no podemos ver sus opiniones ni responderlas ni reclamar que son falsas. Opiniones que ha puesto en nuestro negocio. Bravo Facebook, todo muy bien pensado, sí.
Así pues, llegados a este punto, solo me queda pedir ayuda a cualquiera que lea este post, y pedirle que por favor, vaya a su perfil y lo reporte por publicar contenido inadecuado. Evidentemente esto no va a solucionar el problema, lo peor que le puede pasar es que Facebook le banee y se tenga que crear otro perfil, pero al menos que vea que le vigilamos.
En todo caso, la única solución pasaría por que Facebook diese herramientas para que los propietarios o administradores de páginas de Facebook pudiésemos eliminar opiniones o bloquear a personas en nuestra página, como ya se puede hacer con los comentarios o las publicaciones en nuestro muro.
Mientras tanto, tendremos que seguir aguantando a personajes como este, que se saben todas las triquiñuelas y que tiene el tiempo suficiente (y la mente enferma) para aprovecharlas y dejar a los que realmente damos negocio a Facebook con los pantalones bajados.
En cuanto a la página de la Barber, estamos pensando en cambiar la categoría del negocio para quitar las estrellas de valoración. Sería la solución más efectiva, y desaparecería nuestro problema de un plumazo. Pero, ¿acaso los magnates de Hollywood quieren dejar de hacer secuelas de sus películas de gran éxito? Ya me entendéis.



