Silicon Valley, la serie que todo emprendedor debería ver

protagonistas de Silicon Valley

Numerosas películas han intentado reflejar con mayor o menor suerte el ambiente que se vive en Silicon Valley durante todo este tiempo. Me vienen a la cabeza la excelente Piratas de Silicon Valley, que retrataba muy acertadamente la rivalidad que Steve Jobs y Bill Gates mantuvieron a finales de los años 70 y principios de los 80, o las más recientes Jobs (biografía más o menos exacta sobre el co-fundador de Apple), y Los Becarios, en que Vince Vaughn y Owen Wilson encarnaban a unos maduritos estudiantes en prácticas en Google.

El pasado año, cuando se anunció que HBO iba a producir una serie sobre todo lo que rodea a esta región de los Estados Unidos, no fuimos pocos los que dimos palmas con las orejas al conocer su temática. Más áún sabiendo la calidad a la que nos tiene acostumbrados la cadena norteamericana, o que detrás del proyecto estaba un auténtico transgresor televisivo como es Mike Judge, creador de productos tan provocadores como Beavis and Butthead (clásico de la MTV que no dejó indiferente a nadie), o El rey de la colina.

Estrenada el pasado Abril en su país de origen, Silicon Valley consta en su primera temporada de 8 episodios de una media hora. Precisamente, la duración de esta primera temporada, junto con el tono humorístico utilizado, la hacen una serie muy ligera, ideal para verse tranquilamente en una o dos tardes de esas en que apetecen quedarse en casa.

La serie nos narra las aventuras de Richard Hendriks, un programador bastante tímido que crea un software de reconocimiento musical llamado Pied Piper. Hendriks desarolla su proyecto en una pequeña incubadora de empresas que Erlich Bachman tiene en su casa, y a las que acoge a cambio de un 10% de sus acciones. Mientras tanto, y para ganarse su sueldo, Hendricks trabaja también en una gran empresa de Internet llamada Hooli (con numerosas similitudes a cierta compañía conocida por su buscador), dirigida por Gavin Belson, uno de mis personajes favoritos de la serie, ya que sus excentricidades, más propias de los gurús mediáticos estilo Steve Jobs o Bill Gates, ponen uno de los puntos más críticos y divertidos de Silicon Valley.

Imagen de Silicon Valley

¿A quién me recuerda esta pose de los protagonistas?

Los personajes son precisamente uno de los mayores aciertos de la serie. En ellos reconoceremos muchos de los estereotipos de la cultura geek o del mundo de la emprendeduría 2.0. Hendricks y sus colegas son tímidos, reservados, con problemas a la hora de relacionarse, y llenos de dudas y problemas para sacar adelante sus pequeñas empresas. Todo ello desde un punto de vista humorístico, que nos sacará más de una carcajada, pero alejado del humor de The Big Bang Theory (serie a la cual muchos comparan por su temática), asemejándose más a productos como The Office o El séquito. El buen trabajo de los actores, en especial de su protagonista Thomas Middleditch (lo borda en su papel de tímido informático abrumado por todo lo que se le viene encima cuando… bueno, ya lo descubriréis) consiguen dar credibilidad a situaciones que son de lo más inverosímiles, pero extrapolables a la realidad. Sin embargo, aunque estemos hablando de una comedia, Silicon Valley es también una crítica a todo lo que rodea al mundillo de las start-ups, y la burbuja en que parecen vivir en los últimos años: Mega-corporaciones, gurús con un exceso de ego, aplicaciones que prometen mucho pero con una nula utilidad real, vendedores de humo, robo de datos o de personal entre compañías rivales… todo está perfectamente descrito bajo esta fina capa de ironía y humor hilarante que impregna la serie.

Para completar este buen trabajo del reparto y del guión, Silicon Valley está llena de detalles que solo los más frikis podremos apreciar, con guiños constantes a situaciones que cualquiera que esté metido en el mundillo informático o de las Redes Sociales sabrá ver. Tan solo hace falta ver las oficinas de Hooli, o algunas de las apps ficticias que aparecen en los 8 capítulos emitidos por el momento para darse cuenta de las similitudes constantes con la vida real. Incluso su cabecera, recordando a videojuegos como SimCity, con logos de las grandes compañías tecnológicas del mundo, nos pone en preaviso de lo que vamos a encontrar luego.

Por desgracia, no todo ha sido felicidad para el quipo de Silicon Valley. La muerte de Christopher Evan Welch, que interpretaba al multimillonario filántropo Peter Gregory, gran rival de Gavin Belson (dueño de Hooli), ha dejado a la serie sin uno de sus personajes más carismáticos. Evan rodó los primeros cinco episodios, y aunque posteriormente se le menciona, su personaje no ha vuelto a aparecer más. Es de esperar que de cara a su segunda temporada, que HBO ya ha confirmado, se busque algún sustituto que reemplace al malogrado actor, que formaba un fantástico dúo con su gran contrincante, con escenas que nos hacían venir a la mente la rivalidad antes mencionada entre los fundadores de Microsoft y Apple.

Silicon Valley no está exenta de críticas, ya que comparándola con otras comedias de HBO como Larry David o El séquito sale perdiendo claramente. Cierto es que no alcanza sus niveles de genialidad, pero tras una primera temporada que ha acabado de manera muy satisfactoria (los dos últimos capítulos son especialmente brillantes), es de esperar que en su segunda tanda de episodios se asiente como la comedia de referencia para los que estamos metidos de lleno en la era digital.

pornobonjourxvedio.bizxhamaster.bizdesisexvideos.codesiporn.watchxvideo2.bizxsextube.coxsextube.co