Hace un tiempo, hablaba en 33bits sobre compositores que han trabajado en el cine y en los videojuegos (entrada que también podéis leer aquí en catalán). Algunos, como Michael Giacchino, comenzaron su carrera creando música para videojuegos, y desde ahí dieron el salto a la gran pantalla logrando grandes éxitos (Giacchino ganó un Oscar en 2009 por la banda sonora de Up), mientras que otros, auténticas estrellas de Hollywood, han recorrido el camino inverso (Hans Zimmer o Danny Elfman son dos buenos ejemplos de ello).
Pero, lejos de estas celebridades, hay algunos compositores que pese a no haber trabajado en el mundo del cine, han sabido labrarse una gran carrera en la industria del videojuego, y quien sabe si merecerían dar el paso que ya dieron otros como Giacchino años atrás. Vamos a repasar algunos de ellos.
Jack Wall
Mass Effect está considerado por muchos como el Star Wars a los videojuegos. No en vano, sus creadores fueron los artífices de los que están considerados los mejores videojuegos basados en la famosísima saga galáctica. Knights of The Old Republic y su secuela supieron trasladar todo el universo de la saga de Lucas, añadiendo personajes y situaciones tan interesantes como las que proponían las películas.
Una vez acabado su acuerdo con Lucasarts, Bioware quiso seguir explorando la galaxia, pero desde un punto de vista propio, sin las ataduras que les suponía adaptar Star Wars. Para ello, crearon un universo increíble, lleno de planetas, razas, historias mitológicas y miles de páginas de argumento que conseguían meternos de lleno en una historia fabulosa, en la que una antiquísima raza de máquinas que se habían sublevado con sus creadores, y que se creía desaparecida, se disponía a destruir nuestra galaxia.
Como es lógico, todo este despliegue argumental necesitaba de una música que estuviera a la altura, y que consiguiera que nos sintiéramos parte de esta epopeya galáctica, en la que debíamos salvar el universo de los terribles Segadores.
Jack Wall fue el encargado de crear la música del juego (y de su siguiente entrega). Wall, todo un veterano del sector, ya había trabajado anteriormente con Bioware para la creación de la banda sonora de Jade Empire. Aunque la música de Mass Effect fue creada en colaboración con otros músicos, la mayoría de los temas más destacables fueron compuestos por Wall, que supo captar a la perfección la ambientación que Bioware quiso crear.
El tema Suicide Mission (el nombre ya lo dice prácticamente todo) de Mass Effect 2 es un buen ejemplo de la extraordinaria capacidad para hacernos sentir partícipes de esta gran odisea espacial que tuvo el compositor estadounidense.
Michael McCann
Los jugadores de videojuegos somos bastante puñeteros, y tendemos a idealizar especialmente los grandes clásicos del pasado. Al igual que para muchos cinéfilos, «cualquier tiempo pasado siempre fue mejor«. Cuando se anunció la nueva entrega de Deus Ex, cuyo primer título, que data del año 2000, fue toda una revolución en su tiempo debido a las grandes posibilidades jugables que nos ofrecía y a su interesantísimo argumento, no fueron pocos los que pusieron el grito en el cielo viendo que la saga había caido en manos de Square Enix. Pero, lejos de aprovecharse solo del nombre que le precedía, Deus Ex Human Revolution supo respetar la esencia del pasado para conseguir una excelente secuela, que siguió ofreciéndonos una libertad total a la hora de encarar las distintas situaciones y una absorbente historia.
Y como colofón a todo este conjunto, la extraordinaria banda sonora de Michael McCann, autor de la música de otros videojuegos como Splinter Cell: Double Agent o XCOM: Enemy Unknown. McCann, supo crear para la ocasión una música acorde con la ambientación del juego, sabiendo combinar un estilo futurista con toques misteriosos e intrigantes en los temas que debían acompañarnos durante la aventura. Los acompañamientos vocales consiguen darle una identidad muy especial a la música de Human Revolution, ensalzando el componente épico de uno de los títulos mas sorprendentes de 2011, y con un trasfondo mucho más real de lo que pueda parecer en un principio. Basta ver su trailer de presentación, y sobretodo escuchar su música, para darse cuenta de lo que comento.
Jeremy Soule
Si hasta ahora hemos hablado de dos compositores cuyos temas se asemejan más a los de la nueva hornada de músicos que está apareciendo en Hollywood (películas como Oblivion o Gravity son un buen ejemplo de ello), ahora es el turno de un músico de corte más clásico. Muchos le llaman el John Williams de los videojuegos, y no es casualidad. Tanto por los innumerables premios que ha ganado, como por su estilo, muy espectacular, muy pomposo y lleno de toques épicos. Aun así, Jeremy Soule es capaz de combinar esta faceta con otros temas de corte más tranquilo, ideales para esos momentos en que simplemente exploramos el mundo en el que estamos jugando. Sus composiciones para la saga The Elder Scrolls son, sin duda, las más conocidas, y para las que ha creado auténticas maravillas. Es dificil decidirse por alguno de sus tres trabajos para Bethesda, ya que todos tienen temas que consiguen trasladarnos a Tamriel (el mundo en el que trancurre la saga) y meternos de lleno en la acción.
Por citar solo dos, el tema principal de la última entrega, Skyrim, resulta sin duda de lo más espectacular, y va más en la línea del Jeremy Soule épico que comentaba antes.
Pero, en momentos de exploración, y en The Elder Scrolls hay muchos, es necesaria una música más tranquila, y sobretodo que no canse después de escucharla unas horas. Soule ha sabido captar perfectamente estos requisitos, y los temas que podemos oir mientras caminamos por las regiones de Tamriel son igualmente memorables. El siguiente recopilatorio, que recoge todos los temas atmosféricos de Oblivion, el cuarto título de la saga, es un buen ejemplo de ello:
La otra gran obra de Soule, que ha participado en muchos videojuegos a lo largo de su dilatada carrera, es la saga de rol online Guild Wars. También son destacables sus composiciones para las dos entregas de Knights of The Old Republic, de las que hablaba al principio de este post, y en las que tuvo la oportunidad de adaptar precisamente melodías de John Williams, junto con otras creadas por él mismo.
Sin duda, nos encontramos ante tres monstruos de la creación musical, y me encantaría ver adonde podrían llegar en caso de dar el salto al mundo del cine. Viendo el éxito de algunos que ya lo hicieron con anterioridad, y el talento que han demostrado, estoy seguro de que lograrían hacerse un nombre en Hollywood, especialmente ahora, en que algunas de las vacas sagradas de la industria comienzan a dejar paso a nuevos compositores.



