De un tiempo a esta parte, y especialmente desde que se celebra el Mobile World Congress, Barcelona ha intentado posicionarse como una de las ciudades que más apuestan por convertirse en Smart City, es decir, en una ciudad conectada, en la que las nuevas tecnologías facilitan la vida a sus ciudadanos, y lo hacen de un manera eficiente y más respetuosa con el medio ambiente.
En medio de este panorama, nuestros amigos de Smash Tech organizan el próximo 7 de Noviembre uno de sus eventos Summit dedicado precisamente a las Smart Cities, en el que ponentes especializados en este tema darán su visión sobre el futuro de este sector, y la manera en que cambiará nuestras vidas en los próximos años.

Durante toda la jornada, podremos disfrutar de conferencias y Master Class impartidas por expertos como David López, CEO de ADmira y del SmartCities LAB, el clúster formado por empresas como Intel, Intel, Samsung o Telefónica, y dedicado a la creación de soluciones para ciudades inteligentes. López nos hablará sobre el «internet de las cosas«, ese término tan abstracto y a la vez tan atractivo para los que vivimos en esta realidad tan hiper-conectada.
A falta de concretar la agenda de ponentes definitiva, y habiendo nombres como los de Jordi Marín, director general para Catalunya de Microsoft, o Ramon Martín de Pozuelo Genís (investigador en el Departamento de Ingeniería de La Salle R&D), me es especialmente interesante ver lo que nos contará Jordi Cirera, jefe de proyectos Smart City en el Ayuntamiento de Barcelona, y escuchar algunos de los puntos que el equipo comandado por Xavier Trías, alcalde de la ciudad, quiere hacer llegar al ciudadano en los próximos años.
También tenemos muchas ganas de conocer la opinión de todos los ponentes sobre los aspectos tecnológicos claves para el desarrollo de las Smart Cities, y especialmente el movimiento social que esto debe suponer. Y es que, por mucho que los dirigentes y las compañías se esfuercen en promover su uso, es el ciudadano de a pie, el que vive cada día en las ciudades, quien debe aceptarlas y convertirlas en un éxito.
Los próximos años están llenos de desafíos, y deben dar un impulso a estas tecnologías. Al fin y al cabo, el principal objetivo de estas debería ser mejorar nuestra calidad de vida, y todo de un modo en el que se consuman menos recursos, y se haga de manera más responsable y limpia. Un campo en el que Barcelona parece querer estar en primer línea, como lo demuestra la web del Ayuntamiento en que se explican los principales puntos de su programa.
Por lo pronto, estaremos muy atentos a conocer qué nos depara el próximo Smash Tech Summit, para el que todavía se pueden conseguir entradas con un interesante 50% de descuento hasta el próximo 31 de Octubre.



